Sus
investigaciones le convencieron sobre la verdad del sistema copernicano (heliocentrismo,
es decir, considera al Sol como centro del Universo).
Varios amigos, le advirtieron de la importancia de tener precaución en sus estudios, dado que la Inquisición sospechaba que la teoría copernicana podía suponer una herejía. Galileo no hizo mucho caso de estas advertencias:
Él defendía la verdad del sistema copernicano, no estaba dispuesto a admitir que dos o más verdades opuestas convivieran entre sí y no aceptaba la religión como instrumento de dominación de los pueblos, y se empeñó en defender la posibilidad de que el copernicanismo y religión fueran compatibles. Galileo deseaba hacer públicos sus descubrimientos y creía que la Iglesia apoyaría sus argumentos.
Varios amigos, le advirtieron de la importancia de tener precaución en sus estudios, dado que la Inquisición sospechaba que la teoría copernicana podía suponer una herejía. Galileo no hizo mucho caso de estas advertencias:
Él defendía la verdad del sistema copernicano, no estaba dispuesto a admitir que dos o más verdades opuestas convivieran entre sí y no aceptaba la religión como instrumento de dominación de los pueblos, y se empeñó en defender la posibilidad de que el copernicanismo y religión fueran compatibles. Galileo deseaba hacer públicos sus descubrimientos y creía que la Iglesia apoyaría sus argumentos.
En 1616 Galileo es llamado por la Inquisición para explique su defensa del copernicanismo. Las obras de Galileo fueron incluidas en el Índice de los libros prohibidos. El rencor hacia él de la jerarquía eclesiástica fue incrementado a lo largo de los años. El comienzo del papado de Urbano VIII supuso el renacer de la esperanza de Galileo en que la Iglesia aceptase sus teorías.
En 1632 Galileo volvió a ser llamado a Roma, donde se hizo su ingreso en prisión de por vida, una condena que se hizo menos grave por el “arresto domiciliario” en su propia villa de Arcetri. A pesar de las desgracias, Galileo pudo publicar en Holanda la que fue su mayor obra: Discursos y demostraciones matemáticos sobre dos nuevas ciencias, en 1638.


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